

Del pasatiempo familiar al taller
Tejiendo Sonrisas nació una tarde cualquiera, alrededor de la mesa de la cocina. Entre ovillos, agujas y conversaciones familiares, empezamos a crear pequeños amigurumis para decorar celebraciones y preparar regalos especiales para nuestros seres queridos.
Lo que al inicio era una forma de compartir tiempo juntas, poco a poco se convirtió en una ilusión más grande. Cada pieza despertaba sonrisas, preguntas y nuevos encargos, hasta que entendimos que aquel pasatiempo familiar podía transformarse en un pequeño taller lleno de historias por tejer.










